Archive for 6 marzo 2009

When I Get Home

marzo 6, 2009

En ese momento no supe si reir o llorar. Mi mente se desdobló, por un lado quería salir corriendo, el verme envuelto otra vez en la rutina me agobiaba. Otra parte de mi ser me instaba a mantenerme calmo, a recordar todos los buenos momentos vividos. Momentos que cada vez era más fugaces, pero que sin embargo seguían estando ahí presentes.

Ganó la parte conciliadora. Me acerqué hasta la cama y le dí un beso.

Yo[hablandole al oído]:

Me extrañaste?

Yo[apenas susurrando]:

Yo sí te extrañé.

Soledad[sentándose, prendiendo la luz]

Por supuesto que te extrañé.

Yo[semiofendido]:

No parecía. Casi no me escribiste en este tiempo.

Soledad[aburrida]:

Fueron solo tres días. Además, sí te escribí.

Yo[resignado]

Tenés razón. Me escribiste UN mensajito todos los días

Soledad[con aire triunfal]

Viste? Cómo no te voy a extrañar?

Yo[con ira contenida]

El último mensaje que me mandaste fue para decirme que hoy teníamos que ir a Disco, porque se acabó la lavandina.

Sin decir nada más, me di vuelta. Me tapé la cara con la sábana y pretendí dormir.

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Words Of Love

marzo 5, 2009

La cerveza y el vino de la cena hicieron que me durmiera apenas apoyé la cabeza en el asiento del colectivo.

Me desperté en la terminal de La Plata. Mejor dicho, me despertó Matías. El congreso había durado tres días. Tres días que me habían cambiado la cabeza. Pero ahora me encontraba de nuevo en la ciudad de las diagonales.

No tenía ganas de caminar y me tomé un taxi en la terminal. Ya había amanecido. El taxista también me hablaba del gol de Messi. Yo simplemente asentía o murmuraba alguna exclamación de compromiso. A esta altura no me interesaba. Solo quería llegar y acostarme en mi cama.

Al abrir la puerta me dí cuenta de que muchas cosas pueden cambiar en tres días, y ala vez todo sigue igual.

Sobre la mesa de la cocina, una caja de pizza con una porción adentro indicaba que anoche había habido una reunión de mujeres en mi casa.

Traté de no hacer mucho ruido para no despertarla. Pero apenas entré a la habitación ella se movió en la cama. Sin prender la luz me dijo:

Soledad[dormida]:

Hola! Cómo te fue?

YO[ eufórico]:

Bien, estuvo muy bueno. Aprendí muchisimas cosas. Te extrañ…

Soledad [interrumpiéndome]:

Que bueno.  Sabés que ayer la expulsaron a “Osito” de la casa de Gran Hermano?

YO[mudo]:

A Hard Day’s Night

marzo 4, 2009

Cuando nos quisimos acordar ya no quedaban pasajes para las 5 de la tarde, el próximo colectivo iba a salir a las 3 de la mañana. No nos quedaba más opción que hacer tiempo en Tandil.

Fuimos caminando  hasta el hostel. Nos recibió “el chango”, el dueño del lugar. En las paredes se veían fotografías de fiestas pasadas. En una aparecía el chango con un tipo igual a Martin Scorsese. Otras, más viejas, lo mostraban junto a Ciro, el cantante de Attaque 77.

En la sala nos quedamos conversando con unas chicas españolas que estaban alojadas ahí. Tomamos algunas cervezas mientras veíamos en todos los canales la repetición de un gol de Messi. Pasaban las horas y la cerveza de a poco nos iba mareando.

El Chango nos recomendó el restaurant de un amigo para que vayamos a cenar. Era un lugar chico.  Cuando llegamos solo había una mesa ocupada por una parejita, dos chicas. Apenas levantaron la vista al vernos llegar.

Se acercaba la hora de partir hacia la terminal. Las veredas estaban mojadas por la humedad. Eso fue lo único malo del viaje. Eso, y saber que a la vuelta me esperaba de nuevo la misma rutina.